Crónica de la Solemne Ceremonia de Vela del Santo Sepulcro de San Juan de Dios del 5 de Noviembre de 2010

Lunes, 20 diciembre 2010, 18:30 | Categoría : Blog, Información

CRÓNICA DE LA SOLEMNE CEREMONIA DE VELA DEL SANTO SEPULCRO DE SAN JUAN DE DIOS DEL DÍA 5 DE NOVIEMBRE DE 2010.-

Siendo las ocho y media horas de la noche del 5 de Noviembre, los Caballeros que iban a ser investidos, con sus capas pero sin mucetas, congregados en la sacristía de la Basílica de San Juan de Dios de Granada junto a los diez Decuriones postulantes, hicieron el voto o promesa de cumplir fielmente los estatutos de la asociación y guardar silencio en todo aquello que demandara el Gran Maestre. Los acompañaban un conjunto de Caballeros y Damas, además de un gran número de Decuriones y Escuderos.

Empezó así la Solemne Vela del Santo Sepulcro de San Juan de Dios. Esta ceremonia posee un carácter más íntimo que la investidura, al no ser posible la asistencia de invitados ni familiares; acudieron solamente los postulantes de los distintos grados de la Orden y aquellos miembros ya investidos que así lo desearon.

 

 

 

Sentados en sus lugares todos los asistentes, comenzó la ceremonia con la entrada del Gran Maestre, precedido de los Decuriones previamente designados para llevar los enseres. Al inicio del cortejo, la bandera de la Orden. A continuación,  Cruz, Ciriales y cuatro espadas escoltando al  Evangeliario, que fue portado por el Caballero ya investido que redacta estas líneas. Seguidamente, la Espada del Gran Maestre. Había un reverente silencio, solo interrumpido por el tañido de una pequeña campana, que marcaba el paso de los integrantes de la procesión. Este desfile se inició, con gran solemnidad, desde la Capilla del Cristo de la Caridad y concluyó al pie de las gradas del presbiterio, donde había dispuesto un atril, donde quedó depositado el Evangeliario, y un cojín en el que descansó la Espada del Gran Maestre.

 

Situados ya cada uno en sus puestos en la Basílica, comenzaron los ritos iniciáticos de la Vela, seguidos de unas palabras que el Gran Maestre y también Rector de la Basílica de San Juan de Dios, dirigió a los allí presentes.
El Gran Maestre inició su alocución indicando que la Vela del Santo Sepulcro es un momento íntimo donde los Caballeros que se van a investir toman conciencia de los fines de nuestra Orden y de la espiritualidad de San Juan De Dios.

Asimismo, recordó Fray Juan José Hernández, la Vela es un tiempo de reflexión personal para comprometerse con los valores de los Caballeros del Santo Sepulcro de San Juan de Dios. Se trata de mantener la Basílica en todo su esplendor, como nos ha llegado hasta este momento, y también mantener el Santo Sepulcro de San Juan de Dios que está alojado en ella y que se visita en esta ceremonia de Vela.

De esta forma el Rector de la Basílica de San Juan de Dios nos comentó que aunque los Caballeros y Damas mantienen una apariencia externa que aspira a cumplir con unos marcados cánones estéticos, somos personas íntegras cuya apariencia no significaría nada sin unos sólidos valores interiores que la sustenten.

A continuación, citó a Bertolt Brecht recordando su famoso: “No. No aceptes lo habitual como cosa natural. Porque en tiempos de desorden, de confusión organizada, de humanidad deshumanizada, nada debe parecer natural. Nada debe parecer imposible de cambiar”.

Una frase que sirvió como llamada a los Caballeros y Damas a ser contraculturales en un contexto cada vez más deshumanizado. Un momento histórico caracterizado por la ausencia de valores y, como consecuencia, por lo absurdo.

El Gran Maestre comentó entonces estar íntimamente convencido de haber apreciado algunos cambios a nivel artístico y de pensamiento filosófico que anuncian al Siglo XXI como el Siglo de la Espiritualidad.

Una vez terminadas estas palabras, comenzó la procesión al Camarín donde Escuderos, Decuriones, Caballeros y Dama cubiertos iban precedidos por Cruz, ciriales y espadas. Ya en el camarín el Gran Maestre procedió a la lectura de un fragmento de una carta de San Juan de Dios y comenzó el rito de la Vela e iniciación de los postulantes.

Un rato después, comenzó la bajada del Camarín de igual modo a como se había procedido a la subida;  una vez en la Basílica, el Gran Maestre ofició una Exposición del Santísimo, seguida de oración silenciosa y privada ante Jesús Sacramentado, mientras los miembros de la orden estaban allí postrados.

Para finalizar llegó la bendición a los allí presentes y terminó la ceremonia de Vela del Sepulcro de San Juan de Dios.

 

 

Los aspirantes que asistieron a esta solemne ceremonia fueron los siguientes:

Aspirantes a Dama y Caballero:

- Doña Sheila María González de Vicente

- Don Miguel Ángel León Casas

- Don Enrique Callejón Arriola

- Don Federico Baeza Sáez

Aspirantes a Decurión:

- Don Pablo Romero García

- Doña Blanca Romero García

- Don Ángel de Santiago Oliveras López

- Don Eduardo Agudo Aponte

- Don Ignacio Ferrer Pérez

- Don Rafael Huertas Martínez

- Doña Luisa María Gámiz Marcos

- Don Luis Miguel Yeguas López

- Doña Cristina Canet Jaguarda

- Don Melchor Garrido Ruiz

Aspirantes a Escudero:

- Don Carlos Hernández Arredondo

- Doña María del Mar Agudo Aponte

- Don Francisco de Borja Torres Béjar

Por Pedro.Jose.Maldonado | Comentarios desactivados

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