Investidura de los Primeros Caballeros y Dama.

Cronista: Fco. Javier García Castellano


En la Basílica de San Juan de Dios, a puerta cerrada y ante numerosos familiares y amigos, tuvo lugar el pasado 3 de Junio el acto de investidura de los Primeros Caballeros y Dama de la Orden de Caballeros y Damas del Santo Sepulcro y Basílica de San Juan de Dios.


Antes del inicio del acto en si, todos los postulantes que iban a ser investidos, ataviados ya con sus capas y banda respectivamente, hicieron promesa de cumplir fielmente los estatutos de la asociación y guardar silencio en todo aquello que demande el Gran Maestre. Este evento se celebró en la sacristía de la Basílica de San Juan de Dios.

Acto seguido comenzó el acto de entrada donde los Caballeros y Dama en solemne procesión entraron por la puerta principal de la Basílica ante la mirada de los allí invitados que ya ocupaban sus respectivos asientos.


El Ilmo. Sr. Don Jesús García Muñoz, Arcarius de la orden, ejerció de Magíster Ceremoniarum, comenzando el acto con la presentación del Gran Maestre, el Excmo. Sr. Fray Juan José Hernández Torres. Presentación realizada por el Canciller de la asociación, el Ilmo. Sr. Don Andrés Tortosa Muñoz.


Tras lo cual el Gran Maestre hizo una breve exposición de la Orden, donde explicó que los Caballeros y Damas se comprometen a estudiar, defender y difundir todo cuanto atañe a la protección, auge e historia de la Basílica de San Juan de Dios y defender, si fuera necesario con la propia vida el sepulcro que guarda los restos de San Juan de Dios. También se comprometen a contribuir para todo cuanto pueda ennoblecer y embellecer la Basílica de San Juan de Dios y la Orden Hospitalaria que la custodia y, finalmente, a secundar a la Orden Hospitalaria en la custodia y defensa del Santo Sepulcro de San Juan de Dios, favoreciendo y promoviendo la proyección de la Orden de Caballeros y Damas. También invitó a los allí presentes a engrosar las filas de los Caballeros y Damas del Santo Sepulcro y Basílica de San Juan de Dios.


Acto seguido a la exposición del Gran Maestre se presentaron a los Caballeros fundadores y miembros de la junta directiva de la asociación. El Gran Maestre realizó una interpelación general donde se aludió a los asistentes a poner alguna objeción a los aspirantes o que guardaran silencio en lo sucesivo. Ya que ninguno de los que allí estaban pusieron objeción alguna, se presentó cada uno de los Caballeros y Dama a los allí presentes leyendo sus respectivos currículos.


Después de la Exhortación y Profesión de Fe por parte del Gran Maestre, llegó el acto de investidura y espaldarazo, donde cada Caballero y Dama se postró de rodillas en un reclinatorio frente al sagrario y afirmó su voluntad de ser nombrado Caballero y Dama del Santo Sepulcro y Basílica de San Juan de Dios. Aún de rodillas, se les impuso la venera de la orden bendecida, recibieron el espaldarazo con el bastón de San Juan de Dios, dando un golpe a la derecha, otro a la izquierda y otro a la derecha. Antes de levantarse cada Caballero y Dama besó la reliquia del Santo y regresó a su sitio.


En el momento de la investidura cada Caballero y Dama estuvo acompañado por dos padrinos pertenecientes a los Caballeros Fundadores. La lista de Caballeros y Dama investidos, junto con sus padrinos es la siguiente:

  • Ilmo. Sr. Don Juan Carlos Carrillo Santos apadrinado por el Ilmo. Sr. Vicearcarius Don José Francisco Nistal Martínez y el Ilmo. Sr. Canciller Don Andrés Tortosa Muñoz.
  • Ilmo. Sr. Don Juan Manuel Cívico García acompañado por sus padrinos el Ilmo. Sr. Vicearcarius Don José Francisco Nistal Martínez y el Ilmo. Sr. Vicecanciller Don José Maldonado Martínez.
  • Ilmo. Sr. Don Vicente Delgado Florencio cuyos padrinos fueron el Ilmo. Sr. Vicesenescal Don Valentín Pedrosa Rivas y el Ilmo. Sr. Vicearcarius Don José Francisco Nistal Martínez.
  • Ilmo. Sr. Don Enrique Gálvez Rodríguez apadrinado por el Ilmo. Sr. Canciller Don Andrés Tortosa Muñoz y el Ilmo. Sr. Arcarius Don Jesús García Muñoz
  • Ilmo. Sr. Don Jose Luis Gálvez Rodríguez cuyos padrinos fueron el Ilmo. Sr. Canciller Don Andrés Tortosa Muñoz y el Ilmo. Sr. Arcarius Don Jesús García Muñoz.
  • Ilmo. Sr. Don Francisco Javier García Castellano, Caballero de honor, acompañado por sus padrinos el Ilmo. Sr. Vicecanciller Don José Maldonado Martínez y el Ilmo. Sr. Vicesenescal Don Valentín Pedrosa Rivas.
  • Ilmo. Sr. Don Manuel García Plazas apadrinado por el Ilmo. Sr. Vicecanciller Don José Maldonado Martínez y el Ilmo. Sr. Vicesenescal Don Valentín Pedrosa Rivas.
  • Ilmo. Sr. Don Carlos Gracián Alcaide cuyos padrinos fueron el Ilmo. Sr. Canciller Don Andrés Tortosa Muñoz y el Ilmo. Sr. Vicesenescal Don Valentín Pedrosa Rivas
  • Ilmo. Sr. Don Carlos Herrero Romera acompañado por el Ilmo. Sr. Arcarius Don Jesús García Muñoz y el Ilmo. Sr. Vicecanciller Don José Maldonado Martínez
  • Ilma. Sra. Doña Montserrat Rivero Urgell, acompañada por sus padrinos acompañado el Ilmo. Sr. Arcarius Don Jesús García Muñoz y el Ilmo. Sr. Vicesenescal Don Valentín Pedrosa Rivas
  • Ilmo. Sr. Don Federico Torres Casado apadrinado por el Ilmo. Sr. Canciller Don Andrés Tortosa Muñoz y el Ilmo. Sr. Vicearcarius Don José Francisco Nistal Martínez.


Una vez investidos los Caballeros y Dama se inició la procesión al camarín donde descansan los restos de San Juan de Dios mientras era cantado el Veni Creator Espiritus. Llegados al camarín y con las puertas del mismo abiertas, todos los Caballeros y Dama, situadas alrededor de la urna con los restos del Santo, hicieron juramento ante las reliquias de San Juan de Dios


Acto seguido al juramento se cerraron las puertas del camarín y comenzó el rito secreto de iniciación de los Caballeros y Dama, mientras tanto en la Basílica sonaba el himno de San Juan de Dios. Una vez terminado la sesión de iniciación, se volvieron a abrir las puertas del camarín y mientras se cantaba el Te Deum, todos los Caballeros y Dama volvieron a la Iglesia, recibiendo la felicitación de los Caballeros fundadores


Finalmente, los Caballeros y Dama recibieron el título de tales y el Gran Maestre, con una bendición, concluyó la ceremonia. Mientras los invitados procedían a abandonar la Basílica, los Caballeros y Dama se retrataron para inmortalizar el evento. A la postre cada uno de los once Caballeros y Dama celebró en privado tan alto honor con sus familiares y amigos.