|
Vela del Sepulcro de San Juan de Dios
En la noche del
14 de Diciembre todos los postulantes que iban a ser investidos, ataviados con
sus capas y mucetas, congregados en la sacristía de la Basílica de San Juan de
Dios de Granada, fueron testigos de cómo los nuevos Caballeros y Dama hicieron
promesa de cumplir fielmente los estatutos de la asociación y guardar silencio
en todo aquello que demande el Gran Maestre.
De esta forma
comenzó la Solemne Vela del Santo Sepulcro de San Juan de Dios. Esta ceremonia
es de carácter más íntimo que la investidura, donde no pudieron asistir
invitados ni familiares; sólo acudieron los postulantes de los distintos grados
de la orden y aquellos miembros ya investidos que así lo desearon.
Se inició la
entrada en la basílica precedida por la bandera de la Orden y la espada del
Gran Maestre, seguida del resto de espadas, cruz, ciriales y Evangelios. Las
armas eran portadas por los decuriones y escuderos de la Orden, como símbolo de
protección del Sepulcro de San Juan de Dios.
Situados cada
uno en su sitio en la basílica comenzó los ritos iniciáticos de la Vela,
seguidos de la lectura de la Palabra de Dios y una homilía que el Gran Maestre
y también Rector de la Basílica de San Juan de Dios, dirigió a los allí
presentes.
En la homilía
el Gran Maestre instruyó a los miembros de la Orden allí presentes en las 3
virtudes teologales: Fe, Caridad y Esperanza, Haciendo referencia a la nueva
encíclica Spe Salvi del Sumo
pontífice Benedicto XVI. La Fe en el hombre lo distingue de Dios, le da
Esperanza y se manifiesta en la Caridad.
Animó a los
Caballeros y Damas no solo a defender el Sepulcro y Basílica de San Juan de
Dios sino también a defender dichos valores dentro de un mundo que ha perdido
la Fe y la Esperanza. Destacó que de entre las tres virtudes teologales la más
importante es la caridad, que se presenta especialmente en la figura de San
Juan de Dios que se desvencijó por los pobres de Granada.
Una vez
terminada la homilía, comenzó la procesión al camarín donde Escuderos,
Decuriones, Caballeros y Damas cubiertos iban precedidos por Cruz, ciriales y
espadas. Ya en el camarín el Gran Maestre procedió a la lectura de un fragmento
de una carta de San Juan de Dios y comenzó el nuevo rito secreto de la Vela e
iniciación de los Dama, Caballeros, Decuriones y Escuderos.
Un rato
después, comenzó la bajada del Camarín de igual modo a como se había producido su
subida y una vez en la basílica, se celebró una Exposición del Santísimo,
seguida de oración silenciosa y privada ante Jesús Sacramentado. Después llego
la bendición a los allí presentes y terminó la ceremonia de Vela del Sepulcro
de San Juan de Dios.
Investidura de Dama, Caballeros, Decuriones y Escuderos
Al día
siguiente, el sábado día 15 de Diciembre y también en la Basílica de San Juan
de Dios tuvo lugar el acto de investidura Caballeros y Dama de la Orden del Santo
Sepulcro y Basílica de San Juan de Dios y la cuarta investidura de miembros de
grado menor de la orden, esto es, los Decuriones y Caballeros.
Se inició la
procesión de entrada, precedida por la cruz, los ciriales, la espada a usar en
la investidura y la bandera de la Orden. En la procesión de entrada todos los
caballeros y decuriones, por llevar éstos y aquellos capucha, iban cubiertos.
En esta solemne procesión cuando el cortejo apareció por la puerta principal de
la Basílica, comenzó a sonar el himno de la orden “Deus Charitas Est”, llegados
la espada y la cruz al altar cada uno ocupó su sitio.
Los miembros de
la Orden ya investidos se colocaron en los primeros bancos de la iglesia, y en el trozo de la basílica que separa
bancos y altar se situaron todos los postulantes: Dama, Caballeros, Decuriones
y Escuderos.
El Ilmo. Sr.
Don Jesús García Muñoz, Arcarius de la orden, ejerció de Magíster Ceremoniarum,
comenzando el acto con la presentación del Gran Maestre, el Excmo. Sr. Fray
Juan José Hernández Torres. Presentación realizada por el Canciller de la
asociación, el Ilmo. Sr. Don Andrés Tortosa Muñoz.
Tras lo cual el Gran Maestre hizo una
breve exposición de la Orden, explicando que la noche anterior, en la Vela del
Santo Sepulcro, se instruyó a los Caballeros en la práctica de las tres
virtudes teologales: Fe, Caridad y Esperanza. Según la encíclica De Benedicto
XVI, Spe Salvi, la Fe debe
concretarse con la forma de obrar en el mundo. La Esperanza debe ser la forma
de entender el futuro de los que tienen Fe y, por tanto, iluminar. Y la Caridad
es la más sublime de las tres virtudes.
Prosiguió
diciendo que los miembros de la Orden deben prometer defender el cristiano
sepulcro de San Juan de Dios, símbolo de la caridad y la misericordia, desde la
integridad de sus vidas, siendo justos, siendo nobles. Defendiendo el arte y la
cultura del lugar pero, sobre todo, el sepulcro de San Juan de Dios.
Posteriormente
observó que la orden se está viendo incrementada poco a poco en cada
investidura y que ya se empiezan a ver los frutos de la Orden, como por
ejemplo, las exposiciones que se están celebrando en el 250 aniversario de la
bendición de la Basílica de San Juan de Dios, o también, la creación de la
Escolanía de los niños cantores. Acabó animando a los Caballeros y Damas a
mantenerse en el camino de los valores.
Acto seguido a
la exposición del Gran Maestre se presentaron a los Caballeros fundadores y a
los miembros de la junta directiva de la asociación.
Primero comenzó
el acto de investidura de los Escuderos, donde el Caballero Centurión, el Ilmo.
Sr. D. Fco. Javier García Castellano interpeló a los escuderos si estaban
dispuestos a ser Escuderos, profesar obediencia y a aceptar el modo de vida de
la Orden. Seguidamente fueron llamados cada uno de los Escuderos junto a su
padrino para el ritual del pescozón; el Caballero Centurión, ya en el altar,
fue el segundo padrino de todos. En el pescozón el Gran Maestre le da al
postulante una bofetada a la derecha, otra a la izquierda y con la palma de la
mano en la frente. La lista de Escuderos investidos junto con su primer padrino
es la siguiente:
- Sr. D. Francisco Javier Pozo Rosales, acompañado de su
madrina la Ilma. Sra. Doña Antonia María Rosales Cano.
- Srta. D.ª María de Mar Pozo Rosales, con su madrina la
Ilma. Sra. Doña Antonia María Rosales Cano.
- El recién
nacido Carlos Vázquez del Rey Navarro, llevado por su madre Doña Sandra Navarro
Jiménez y apadrinado por el Ilmo. Sr. Don Ángel Sebastián Pinto Hita.
Inmediatamente
después tocó el turno de la investidura de los Decuriones, donde también el
Caballeros Centurión los interpeló para que aceptasen su ingreso en la Orden.
El Decurión, Pedro José Maldonado Ortega leyó la profesión de fe en nombre de
todos con la mano puesta sobre el Evangelio. Finalizada la profesión de fe,
todos los decuriones se postraron ante el altar y los escuderos de rodillas en
la primera escalera que lleva al altar. Después una pequeña oración, los
escuderos ocuparon su lugar y comenzó la investidura de los Decuriones mediante
el rito del espaldarazo, donde se utiliza una espada que toca primero en el
hombro derecho del Decurión arrodillado, luego en el hombro izquierdo y
finalmente en la cabeza. La lista
de Decuriones investidos junto con su primer padrino es la siguiente:
- Sr. D. José Ramón Martínez García acompañado por su
padrino el Ilmo. Sr. Don Felipe Pascual Torres.
- Sr. D. Pedro José Maldonado Ortega, que asciende desde
Escudero, con su padrino el Ilmo. Sr. D. Federico Torres Casado.
- Sr. D. Adrián Gohrbandt García, que asciende desde
Escudero, apadrinado por el Ilmo. Sr. D. Valentín Pedrosa Rivas.
- Srta. D.ª María Luque Martínez, que asciende desde
Escudera, acompañada por su padrino el Ilmo. Sr. D. José Antonio Luque Frías.
Finalizada la
investidura de los grados menores de la orden, comenzó la investidura de
Caballeros y Dama con el Gran Maestre realizando una interpelación general
donde se aludió a los asistentes a poner alguna objeción a los aspirantes o que
guardaran silencio en lo sucesivo. Ya que ninguno de los que allí estaban puso
objeción alguna, se presentó cada uno de los Caballeros y Dama leyendo sus
respectivos currículos por el maestro de ceremonias, a excepción, del caballero
honorario y del caballero benefactor. Después de la Exhortación y Profesión de
Fe por parte del Gran Maestre, llegó el acto de investidura y espaldarazo,
donde cada Caballero y Dama se postró de rodillas en un reclinatorio frente al
sagrario y afirmó su voluntad de ser nombrado Caballero y Dama del Santo
Sepulcro y Basílica de San Juan de Dios. Aún de rodillas, se les impuso la
muceta y la venera de la Orden bendecida, recibieron el espaldarazo con el
bastón de San Juan de Dios, dando un golpe a la derecha, otro a la izquierda y
otro a la derecha. Antes de levantarse cada Caballero y Dama besó la reliquia
del Santo que está en el báculo, recibió su diploma que lo acredita como
Caballero o Dama y regresó a su sitio.
En el momento de la investidura cada Caballero y Dama estuvo
acompañado por dos padrinos. La lista de Caballeros y Dama investidos, junto
con sus padrinos es la siguiente:
- Ilmo. Sr.
D. Francisco Rus Palma acompañado por sus padrinos el Ilmo. Sr. D. José
Gutiérrez Galdó y el Ilmo. Sr. D. Carlos Gracián Alcaide.
- Ilmo. Sr. D. Oscar Ruiz de Apodaca Asensio apadrinado
por el Ilmo. Sr. D. Andrés Tortosa Muñoz y el Ilmo. Sr. D. Antonio Manuel
Alaminos López.
- Ilmo. Sr. D. Arturo Santoyo Medina, con sus padrinos el
Ilmo. Sr. D. Francisco Javier García Castellano y el Ilmo. Sr. D. Vicente
Delgado Florencio.
- Excmo. Sr. D. Rogelio García de Dios Ferreiro
acompañado por sus padrinos el Ilmo. Sr. D. Jesús García Muñoz y el Ilmo. Sr.
D. Francisco Nistal Martínez.
- Ilma. Sra. D.ª Josepa Quer
Domingo apadrinado por la Ilma. Sra. D.ª Montserrat Rivero Urgell y el Ilmo.
Sr. D. Valentín Pedrosa Rivas.
- Ilmo. Sr. D. Aquilino Joaquín García Perea con sus madrinas
la Exma. Sra. D.ª María del Carmen Maroto Vela y la Ilma. Sra. D.ª Montserrat
Rivero Urgell.
- Ilmo. Sr. D. Juan Luís Aguilera Castilla acompañado
por sus padrinos el Ilmo. Sr. D. Ángel Sebastián Pinto Hita y el Ilmo. Sr. D.
José Maldonado Martínez.
- Ilmo. Sr. D. Carlos Vázquez del Rey Hervás apadrinado
por el Ilmo. Sr. D. Ángel Sebastián Pinto Hita y el Ilmo. Sr. D. Juan Luís
Aguilera Castilla.
Una vez terminada
la investidura se inició la procesión al camarín donde descansan los restos de
San Juan de Dios mientras era cantado el Veni
Creator Espiritus. Llegados al camarín y con las puertas del mismo
abiertas, todos los Caballeros y Dama, situadas alrededor de la urna con los
restos del Santo, hicieron juramento ante las reliquias de San Juan de Dios.
Iniciaron la procesión de vuelta mientras se cantaba el Te Deum y todos los recién investidos volvieron a la Iglesia,
recibiendo el saludo litúrgico de los Caballeros y Damas que los habían
apadrinado.
El Gran Maestre,
después de la bendición, dio paso a la Escolanía de niños cantores de los
Caballeros y Damas de San Juan de Dios que con dos villancicos (Adeste Fidelis y
Noche de Paz) felicitaron las navidades a los allí presentes como primer acto
de actuación en la Basílica. Dicho coro de voces blancas está dirigido por la
profesora del conservatorio Sara Ramos que los instruye en solfeo y música
coral. Finalmente después de la ceremonia de investidura se ofreció una copa en
el hospital de San Rafael, en el
patio que hay adyacente a la basílica de San Juan de Dios.
|