Cartas de San Juan de Dios

CARTA 1ª A LA DUQUESA DE SESA.

Destinatario:
Dª María de Mendoza, Duquesa de Sesa.

Motivación:
Agradecer su generosidad y suplicarle nuevas limosnas para sus actuales necesidades.

Contenido:
Se empeña en tres ducados por asistir a los pobres en Alcaudete.

Los ángeles tienen asentada su limosna en el libro de la vida. Anillo. Alba y candeleros.

El buen Duque regresará con salud de alma y cuerpo.

Recomienda a la Duquesa:
Permanecer en oración.
Acudir a la Pasión de Cristo en sus desconsuelos.

Suplica de su generosidad, por medio de Angulo:
Ayuda para arreglar la casa.
Ayuda para socorrer a unas pobres doncellas en Córdoba.

Con humilde saludo recuerda a todos los servidores de su casa.

CARTA 1ª A LA DUQUESA DE SESA.

Esta carta sea dada a la muy noble y virtuosa señora doña María de Mendoza, Duquesa de Sesa, esposa del generoso señor don Gonzalo Fernández de Córdoba, virtuoso y buen caballero de nuestro Señor Jesucristo, deseosa de servirle. Amén Jesús. Sea dada en su propia mano en Cabra (Córdoba), o donde estuviere. Amén Jesús.

En el nombre de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra Señora la Inmaculada Virgen María.

Sea Dios preferido a todas las cosas del mundo. Amén Jesús.

Dios os salve, hermana muy amada en Jesucristo, la buena Duquesa de Sesa, a vos y a todos los de vuestra compañía y a cuantos Dios quisiere y mandare. Amén Jesús.

La presente será, virtuosa Duquesa, para haceros saber como tan pronto me separé de vos, vine a Alcaudete (Jaén) para ver a doña Francisca, y de allí me dirigí a Alcalá la Real (Jaén), donde estuve muy enfermo cuatro días.

Me empeñé en tres ducados para socorrer a ciertos pobres muy necesitados, porque hallé todos los principales de Alcalá muy revueltos contra el Corregidor. Una vez curado salí para Granada, sin pedir en Alcalá. ¡Dios sabe la necesidad con que me esperaban los pobres!

Hermana mía en Jesucristo, la buena Duquesa, la limosna que me hicisteis y los ángeles la tienen asentada en el libro de la vida. El anillo está bien empleado, que dos pobres llagados hice vestir y compré una manta con lo que me dieron por él. Esta limosna está delante de Jesucristo rogando por vos. El alba y los candeleros puse luego sobre el altar en vuestro nombre, para que alcancéis parte en todas las misas y oraciones que aquí se dijeren. Quiera nuestro Señor daros por ello el galardón en el cielo.
Dios os pague el buen recibimiento que me hicisteis vos y todos los de vuestra casa. Dios reciba vuestra alma en el cielo y la de todos cuantos hay en esa casa.

Mucho tengo que agradecer a todos los señores de Andalucía y Castilla, pero mucho más al buen Duque de Sesa y a todas sus cosas; mucha es y muy grande la caridad que de su casa he recibido y de todas sus cosas. Dios se lo pague cuantas veces me ha sacado de apuros y desempeñado.
Quiera nuestro Señor Jesucristo traerle con bien y le dé hijos de bendición.

Buena Duquesa, lo que me encomendásteis, ya me entendéis, siempre lo he tenido en la memoria. Sea Dios preferido a todas las cosas del mundo, confiando sólo en Jesucristo , que es la perfecta certidumbre.

Digo yo, Juan de Dios, si Dios quisiere, que con la ayuda del Señor el Duque vendrá muy pronto y con salud de alma y cuerpo; cuando llegue, le preguntaréis lo que yo os dije y veréis si es verdad.

Confiad solo en Jesucristo: ¡Maldito el hombre que confía del hombre!, de los hombres has de ser desamparado, que quieras que no, mas de Jesucristo no, que es fiel y durable: todo perece excepto las buenas obras.

Siempre, buena Duquesa, andad a duerme y vela el pie en el estribo, pues estamos si bien lo miramos, en una continua guerra con el mundo, el diablo y la carne, y siempre es necesario que miremos por nosotros; pues no sabemos la hora que llamarán a la puerta de nuestra alma, y cual nos hallaren, tal nos juzgarán.

Cuando os fuéreis a acostar, buena Duquesa, signaros y santiguaros. Reafirmaros en la fe diciendo el Credo, Páter Nóster, Ave María y Salve Regina, que son las cuatro oraciones que manda decir la Santa Madre Iglesia; mandad que las digan todas vuestras doncellas y criadas, yo creo que siempre las mandáis que las digan, pues ya les vi decir la doctrina cristiana cuando estuve allí.

Muy desconsolada estaréis, hermana mía, la buena Duquesa de Sesa, que me han dicho que se marcharon don Álvaro y don Bernardino: Jesucristo vaya con sus almas y los guíe con bien a la presencia de vuestra virtuosa y humilde doña María de Mendoza. No estéis desconsolada, consoláos con sólo Jesucristo. No querráis consuelo en esta vida, sino en el cielo, y si Dios os le quisiera dar aquí, dadle siempre gracias por ello.

Cuando os viéreis apasionada, recurrid a la Pasión del Señor y a sus preciosas llagas y sentiréis gran consolación. Mirad toda su vida, ¿qué fue sino trabajos, para darnos ejemplos? De día predicaba y de noche oraba; pues nosotros, pecadorcitos y gusanitos, ¡para qué queremos descanso ni riqueza, pues aunque tuviéramos todo el mundo por nuestro, no nos haríamos un punto mejores, ni nos contentaríamos con más que tuviésemos! Sólo aquel está contento que, despreciadas todas las cosas, ama a Jesucristo. Dándolo todo por el todo, que es Jesucristo, como vos lo dais y lo queréis dar, buena Duquesa, mostráis que queréis más a Jesucristo que a todo el mundo, confiando siempre en Él y por Él queréis a todos para que se salven.

¡Oh, buena Duquesa! Como la casta tortolica estáis sola y apartada en esa villa, fuera de la conversación de la Corte, esperando al buen Duque, vuestro generoso y humilde marido, en continuas oraciones y limosnas, haciendo siempre caridad, porque le alcance parte a vuestro virtuoso marido, el buen Duque de Sesa, y le guarde Cristo el cuerpo de peligro y el alma de pecado. Quiera Dios traerle presto a vuestra presencia y os de hijos de bendición, para que siempre le sirváis, le améis y le ofrezcáis el fruto que os diere para que de ello se sirva.

Mucho os debe el Duque, pues siempre rogáis por él, y tenéis tanto cuidado y trabajo en sustentar la casa. Ahí cumplís las obras de misericordia, dando de comer y de vestir. Unos son viejos y otros son jóvenes, y ¿dónde irán sin vos, esas doncellas y dueñas, las huérfanas y viudas? Todos están obligados a serviros y seros leales, y vos a hacerles el bien, que Dios a todos quiere.

Si mirásemos cuan grande es la misericordia de Dios, nunca dejaríamos de hacer bien mientras pudiésemos, ya que dando nosotros por su amor lo que Él nos da, nos promete el ciento por uno en la bienaventuranza, ¡oh bienaventurado logro y usura!, ¿Quién no da lo que tiene a este bendito mercader, pues hace con nosotros tan buen negocio y nos ruega los brazos abiertos, que nos convirtamos y lloremos nuestros pecados, y hagamos caridad, primero a nuestras almas y después a los prójimos?, porque así como el alma mata el fuego, así la caridad al pecado.

Hermana mía en Jesucristo, habéis de saber que estoy en gran trabajo, como mi compañero Angulo os lo puede decir; estoy renovando toda la casa, que estaba muy perdida y llena de goteras, y con esta obra me hallo en gran necesidad. Por esto, he decidido escribir a Zafra (Badajoz), al Conde de Feria y Duque de Arcos, ya que está allá el Maestro Ávila, que será buen intercesor y me enviarán algún socorro para salir de apuros: pienso que lo harán con ayuda de Jesucristo.

Hermana mía, siempre os causo molestias, mas yo espero en Dios que algún día os será descanso para vuestra alma. Quiero comunicaros que el otro día, cuando estuve en Córdoba, caminando por la ciudad, hallé una casa con gran necesidad, en la que habitaban dos doncellas que tenían al padre y la madre enfermos en la cama, tullidos diez años hacía. Tan pobres y maltratados los vi, que me quebraron el corazón. Estaban desnudos, llenos de miseria, y con unos haces de paja por cama. Socorrílos con lo que pude, porque andaba deprisa negociando con el Maestro Ávila, más no les di como yo quisiera. El Maestro Ávila me mandó salir en seguida, y que me volviese a Granada. Con estas prisas dejé encomendados estos pobres a ciertas personas y pusierónlo en olvido, o porque no quisieron o no pudieron más. Me han escrito una carta que me han hecho quebrar el corazón de lo que me enviaban a decir.

Yo estoy en tanta necesidad, que el día que debo pagar a los que trabajan, se quedan algunos pobres sin comer. Dios lo sabe y os lo manifieste, que no me hallé sino con un real, que di a Angulo para el camino. Buena Duquesa, yo quiero, si Dios fuere servido, que ganéis vos esa limosna que aquéllos perdieron, que son cuatro ducados: los tres para aquéllas pobres que compren dos mantas y dos faldellines, que más vale un alma que todos los tesoros del mundo, y no pequen aquéllas doncellas por tan poca cosa; el otro ducado será para Angulo, mi compañero, con el cual vaya a Zafra y vuelva, que lo estoy esperando hasta que venga con algún socorro. Más obligada sois a vuestros vasallos que no a los extraños, más dar acá o dar allá, todo es ganar: mientras más moros, más ganancia. Si no tuviérais con que poder hacer la limosna volverá Angulo a vender dos cahices de trigo a Alcaudete, y si se la diéreis, ya sabe él lo que debe hacer y donde viven aquéllas pobres.

Hermana mía, daréis gracias y mis saludos al ama vuestra en Valladolid, a todas esas doncellas, a la que canta y a todas las de la casa, también a mosén Juan.

Nuestro Señor Jesucristo os guarde, mi buena Duquesa. Vuestro menor y desobediente hermano, Juan de Dios, si Dios quisiere muriendo, más empero callando y en Dios esperando, el que desea la salvación de todos como la suya misma. Amén Jesús.

Buena Duquesa, si le diéreis esa limosna, dadle una carta de dos renglones para que me la traiga y sepa si la hicisteis, y al trigo su tiempo le vendrá. Despachadlo presto a Angulo, con lo que Dios quisiere y mandare y vos le dieréis. Amén Jesús.

Cartas de San Juan de Dios

CARTA A GUTIERRE LASSO

Destinatario:
Gutierre Lasso de la Vega.

Motivación:
Encargarle de la venta de una heredad cedida al Hospital.

Contenido:
Da una lista detallada de sus necesidades:
Enumera las clases de enfermos atendidos.
Los remedios que son prestados.

Sufrimientos de su corazón y confianza en Dios:
Deudas que oprimen su Hospital.
Jesucristo es el amigo fiel que nunca abandona.

Le aconseja la ayuda mutua de unos para con otros:
Por diversos caminos al mismo fin.
Le suplica una oración para poder cumplir sus obligaciones.

Expresa su agradecimiento por el buen recibimiento de que fue objeto en su casa.
Le encomienda la venta de una renta cedida al Hospital:
Tenía gran necesidad del dinero y el interés era muy pequeño.
Para ayudar al bienhechor por su obra buena.

Le recomienda la caridad para con los necesitados.

Carta 1ª A GUTIERREZ LASSO

Esta carta sea dada al muy noble, virtuoso y generoso Caballero de Nuestro Señor Jesucristo Gutierre Lasso, esclavo de nuestro Señor Jesucristo y deseoso de servirle, amén Jesús.

En el nombre de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra Señora la Inmaculada Virgen María.

Sea Dios preferido a todas las cosas del mundo, amén Jesús.

Dios os salve, hermano mío muy amado y querido en Jesucristo. La presente será para haceros saber como estoy muy preocupado y con mucha necesidad, gracias a nuestro Señor Jesucristo por todo ello; porque habéis de saber, hermano mío muy amado y querido en Cristo Jesús, que son tantos los pobres que vienen aquí, que yo mismo muchas veces me asombro, cómo se pueden sustentar; mas Jesucristo lo prevé todo y los da de comer; ya que solamente de leña son necesarios siete u ocho reales cada día; porque, como la Ciudad es muy grande y muy fría, especialmente ahora en invierno, son muchos los pobres que vienen a esta Casa de Dios; porque entre todos, enfermos y sanos, gente de servicio y peregrinos, hay más de ciento diez. Siendo esta Casa general, se reciben en ella de todas las enfermedades y a toda clase de gentes; hay aquí tullidos, mancos, leprosos, mudos, locos, paralítico, tiñosos y otros muy viejos y muchos niños; y además de éstos, otros muchos peregrinos y viandantes que aquí vienen; les dan fuego, agua, sal y vasijas para guisar la comida; para todo esto no hay renta, más Jesucristo lo prevé todo, porque no hay día que no sean necesarios, para la provisión de la Casa, cuatro ducados y medio, y aun a veces cinco; todo esto para pan, carne, gallinas y leña, sin las medicinas y los vestidos que es otro gasto aparte. El día que no se encuentra tanta limosna, que baste a proveer lo dicho, tómolo fiado y otras veces ayunan.

Por lo cual estoy aquí empeñado y preocupado por sólo Jesucristo, pues debo más de doscientos ducados de camisas, capotes, zapatos, sábanas, mantas y de otras muchas cosas que son necesarias en esta Casa de Dios, y también para la educación de niños que aquí dejan. Por lo cual, hermano mío muy amado y querido en Cristo Jesús, viéndome tan empeñado, que muchas veces no salgo de casa por las deudas que debo; viendo padecer tantos pobres, mis hermanos y prójimos, y con tantas necesidades, tanto del cuerpo como del alma, como no los puedo socorrer estoy muy triste; no obstante confío en Jesucristo, que El me librará de las deudas, pues conoce mi corazón. Y así digo, que ¡maldito el hombre que se fía de los hombres!, sino sólo de Jesucristo; de los hombres has de ser separado, quieras o no, mas Jesucristo es fiel y durable: Jesucristo lo prevé todo, a El sean dadas las gracias por siempre jamás, amén Jesús.

Hermano muy amado y querido en Cristo Jesús, he querido daros cuenta de mis trabajos porque sé que os doléis de ellos, como yo haría de los vuestros; porque sé que queréis bien a Jesucristo y os doléis de sus hijos, los pobres; por ellos os doy cuenta de sus necesidades y mías, pues todos tiramos a un blanco, aunque cada uno va por su camino, como Dios es servido y le dirige; por lo cual es razonable que nos esforcemos los unos a los otros.

Por tanto, hermano mío muy amado en Jesucristo, no dejéis de rogar por mí, que me dé gracia y fuerza para que pueda resistir y vencer al mundo, al diablo y a la carne, y me dé humildad, paciencia y caridad con mis prójimos, me deje confesar todos mis pecados y obedecer a mi confesor, despreciarme a mí mismo y amar solo a Jesucristo ; tener y creer todo como lo tiene y cree la Santa Madre Iglesia, así lo tengo yo y creo verdaderamente; de aquí no salgo, echo mi sello y cierro con mi llave.

Hermano mío en Jesucristo, mucho descanso en escribiros, porque me imagino que estoy hablando con vos y os doy cuenta de mis trabajos; pues sé que los sentís como yo lo he visto por vuestras obras, ya que dos veces he estado en esa ciudad me habéis hecho un gran recibimiento y me habéis demostrado gran voluntad. Nuestro Señor Jesucristo os pague en el Cielo la buena obra que por El hicísteis, por los pobres y por mí; Jesucristo os lo pague, amén Jesús.

Hermano mío en Jesucristo, dad mis recuerdos a toda vuestra casa de mi parte, y a vuestros muy amados hijos, especialmente al Maestre-Escuela, mi amado hermano en Jesucristo, y al buen padre y hermano mío en Jesucristo el Obispo; a doña Catalina, mi huéspeda y hermana en Jesucristo, y a todos los demás, a cuantos vos quisiéreis, amén Jesús.

Hermano mío en Jesucristo, os envío ese joven, que la presente lleva, acerca de un muchacho que murió en este Hospital, natural de la ciudad de Málaga, que dejó ciertos bienes a esta Casa sobre una heredad de viña o censo, de lo cual os podrá informar mejor él, porque lo ha negociado desde el principio. Yo quiero que se venda, porque tengo mucha necesidad del dinero, y es poco el tributo para irlo a cobrar cada año; por lo tanto, por amor de nuestro Señor Jesucristo, si supiéreis quién lo quiera comprar, vendedlo, de tal forma, que no pierda el que lo compre, ni los pobres, y sea con toda brevedad; para que el que la presente lleva, se vuelva luego con el dinero, ya que es persona de quien me fío y lleva todo mi poder y las obligaciones que de allá trajo. Perdonadme que os dé tanto trabajo, que algún día os será descanso en el Cielo; por amor de nuestro Señor Jesucristo os encomiendo este negocio, ya que con el dinero que traiga, compraré algunos vestidos a los pobres para que rueguen a Dios por el alma del que los dejó, y para pagar carne y aceite, pues ya no me quieren fiar, porque debo mucho; los mantengo, diciéndoles que pronto me traerán dinero de Málaga.

No quiero pediros ahora limosna, porque sé que hay ahí muchos pobres a quienes hacer bien, sino que pido a nuestro Señor os dé la salvación del alma, que en esta vida llena de miserias el buen vivir es la llave de aquel, que salvarse sabe, pues todo lo demás es nada.

Vuestro desobediente y menor hermano Juan de Dios, si Dios quisiere muriendo, mas empero callando y en Dios esperando; el que desea la salvación de todos como la suya, amén Jesús.
Granada a ocho de Enero de 1550.

Fallecimiento de D. Manuel Alemán Alemán, padre de Doña Belén Alemán Torres, Decurión de nuestra Orden y suegro de D. Pedro José Maldonado Ortega, Caballero Cronista

Ha fallecido don Manuel Alemán Alemán, (D.E.P.), padre de doña Belén Alemán, Decurión, esposa del Caballero don Pedro José Maldonado, Cronista
Por Antonio Manuel Alaminos López | Categoría : Blog, Información, Opinión 
Ha fallecido don Manuel Alemán Alemán, (D.E.P.), padre de doña Belén Alemán, Decurión, tan unida al Centro San Rafael y a la Orden, esposa del Caballero don Pedro José Maldonado, Cronista, y nuera del Caballero Fundador don José Maldonado, Vicesecretario.

El finado se encuentra en la sala nº 10 del Cementerio de San José en Granada.

La hora del sepelio está fijado a las 13 horas del día de mañana, miércoles 9 de noviembre.

Se ruega una oración por el eterno descanso de don Manuel.

Pedro J. Maldonado Ortega Yfo, Caballero Cronista.

DEUS CHARITAS EST

INVESTIDOS TRECE NUEVOS MIEMBROS DE LA ORDEN DEL SANTO SEPULCRO Y BASÍLICA DE SAN JUAN DE DIOS EN LA SOLEMNE CEREMONIA REALIZADA EL SÁBADO 5 DE NOVIEMBRE DE 2011

Investidos trece nuevos miembros de la Orden de Caballeros, Damas, Decuriones y Escuderos de San Juan de De Dios.

En la Basílica de San Juan de Dios han tenido lugar las investiduras de trece nuevos miembros de la Orden del Santo Sepulcro y Basílica de San Juan de Dios, Padre de la Caridad, Copatrono de Granada, Patrono de los Enfermos, Enfermeros, Bomberos, Maestrantes granadinos, Cuerpos de Operaciones Especiales del Ejército y de los Caballeros, Damas, Decuriones y Escuderos de San Juan de Dios.

Dos veces al año se produce esta solemne ceremonia, una tras la festividad de San Juan de Dios en marzo y otra tras la de San Rafael en octubre. Recibieron sus Veneras, Capas y Mucetas de manos de Fray Juan José Hernández Torres, Gran Maestre de la Orden y Rector de la Basílica, los “Caballeros Numerarios” don Jesús López Morcillo, médico traumatólogo y nuevo director médico del Hospital de San Rafael, don Luis Carlos Dávila Ponce de León y Márquez, maestrante de la Real Maestranza de Caballería de Granada y director de banca jubilado, don Luis Carlos Dávila Ponce de León y Moreno, maestrante de la Real Maestranza de Caballería de Granada y director financiero, y don José Carlos Ruiz Cosano, médico pediatra y profesor de medicina de la Universidad de Granada.

Nueve Grados Menores recibieron sus investiduras, en este caso, ascendieron como “Decuriones”, recibiendo su Capa Negra, doña María del Mar Agudo Aponte, farmacéutica, y doña Isabel Fernández Chamorro, enfermera; y como “Escuderos”, que recibieron su Muceta con Escudo, los jóvenes Antonio Escobar Millán, Pablo Gálvez Hernández, María Isabel Morell Estévez, Manuel Estévez Díaz, Pilar Herrera Montilla coordinadora del Área de Voluntariado del Centro San Rafael, Lucía Vélez y Juan López López.

El día anterior, viernes 4, tuvo lugar la íntima y solemnísima ceremonia de Vela del Santo Sepulcro de San Juan de Dios, con Reflexión, Vela del Santo Sepulcro de San Juan de Dios y Adoración del Santísimo Sacramento. Acto preceptivo para los Postulantes-Aspirantes a las Investiduras del día siguiente.

El sábado 5 de noviembre de 2011, comenzó por la mañana con la Asamblea de la Asociación en la que se tomaron importantes acuerdos para el desarrollo y consecución de los fines y actividades de la misma. Por la tarde, en la Basílica se encontraban los familiares, representantes de diversas instituciones y corporaciones, y amigos de los nuevos miembros de la Orden. Entre los numerosos participantes estaban en lugares destacados los Caballeros y Damas Fundadores y miembros de la Junta Directiva, Carmen Maroto, presidenta de la Asociación, y su esposo Gonzalo Piédrola, José Maldonado, Valentín Pedrosa, Felipe Pascual, José Blas Serrano, Miguel Ángel León y Juan Luis Aguilera, que actuó como maestro de ceremonias.

También participaron más Damas y Caballeros, como, María Castellano, Federico Torres, Vicente Crespo, Antonio Arrieta, Salvador Díaz, Pedro José Maldonado, Francisco Rodríguez, Carlos Gracián, Juan Carlos Carrillo, Carlos Herrero, Francisco José Callejón, Federico Baeza, Juan M. Cívico, Manuel Gracián, Sheila María González, José Antonio Luque, Nicolás Roberto Robles y Antonio Alaminos, entre otros.

Y un numeroso grupo de jóvenes, Grados de Decuriones y Escuderos de la Orden, como, Víctor Carmona y Paloma Vázquez, que los coordinaban, Eduardo Agudo, Manuel Arrebola, Carlos Hernández, Rafael Martínez, Antonio Villanueva, Luis Miguel Yeguas, Esperanza Alaminos, Susana Herrero, Manuel Herrero, Pedro Dionisio Moreno, Ángel Oliveras, Alberto Pascual, Pablo Romero, Gerardo Matarán y Adrián Gorbanght, entre otros.

No pudieron asistir, lógicamente, la totalidad de los miembros de la Orden pues ya son cerca de doscientos sesenta personas, en Granada principalmente, pero también distribuidas por muchas ciudades españolas, Europa y América. Esta ha sido la ceremonia de investiduras número 15 desde que se constituyera la Asociación-Orden en octubre de 2005.

Entre los numerosos invitados se encontraban Jerónimo Mota y su esposa Cecilia Donate, Francisco Javier Martínez, Teresa Cabrera, Marta Frías, Susana Fernández, Esperanza Tenorio, María Ruiz, Fátima Ballesteros, y así hasta completar una larga lista de nombres.

Tras la solemne ceremonia se sirvió una cena cóctel en dos salones adyacentes a la Clínica de San Rafael de los Hermanos de San Juan de Dios, en la que se comentaron las numerosas nuevas obras que la Orden de San Juan de Dios está realizando para ampliar la asistencia a tantos ancianos, enfermos, niños con atenciones especializadas y personas necesitadas que acuden al comedor y a los servicios sociales; y de la cena solidaria de San Juan de Dios que se está preparando.

DEUS CHARITAS EST

Crónica de la Solemne Ceremonia de Investidura de Caballeros de 5 de noviembre de 2011

Solemne Ceremonia de Investidura de Caballeros, Escuderos y Decuriones de 5 de Noviembre de 2011

En la tarde del sábado 5 de Noviembre, a las 20:30 horas, en la Basílica de San Juan de Dios de Granada tuvo lugar el Solemne Acto de Investidura de Caballeros de la Orden del Santo Sepulcro y Basílica de San Juan de Dios y la Investidura de Escuderos y Decuriones.

Los Caballeros, Damas, Decuriones y Escuderos ya investidos se dividieron en dos grupos, cada uno de los cuales estaba integrado por aquellos miembros de la Asociación con número de carné par o impar. Cada grupo se organizó en fila por orden de antigüedad en la Institución. A continuación se agregaron a cada fila los Caballeros, Decuriones y Escuderos Postulantes, y las filas así conformadas se situaron respectivamente al pie de cada una de las dos puertas de salida de la Sacristía a la Basílica.
Se inició la procesión de entrada, precedida por la Cruz, los Ciriales, la Espada del Gran Maestre que es utilizada en el acto de investidura- y la Bandera de la Orden. Todos los Caballeros, Escuderos y Decuriones investidos iban cabeza cubierta con la capucha de sus respectivos indumentos. Cada grupo avanzó por el exterior de la nave central hasta las pilas de agua bendita, bordeó el último banco y después continuó el desfile con paso solemne por el interior de la nave central hasta que los integrantes del cortejo llegaron al final y tomaron asiento. Durante esta solemne procesión, se escuchó el himno de la Orden, “Deus Charitas Est”, como en otras ocasiones precedentes, en la versión ofrecida por el Coro de Cantores de la Basílica de San Juan de Dios grabada en disco compacto. Finalizada la procesión de entrada y llegados la Espada y la Cruz al altar cada uno ocupó su sitio.
Los miembros de la Orden ya investidos se colocaron en los primeros bancos de la iglesia, y en el Crucero de la Basílica, al pie de las gradas del Presbiterio, se situaron los Postulantes: Caballeros, Escuderos y Decuriones.

El Ilmo. Sr. Don Juan Luis Aguilera Castilla, Prefecto de los grados menores de la Orden y Magister Ceremoniarum, comenzó el acto con la presentación del Gran Maestre, el Excmo. Sr. Fray Juan José Hernández Torres. La presentación de los Postulantes fue realizada por el Vicecanciller de la Asociación, el Ilmo. Sr. Don José Maldonado Martínez.

El Gran Maestre comenzó indicándonos que los Caballeros que en este día recibirán la capa, muceta y venera se comprometen a velar por la Basílica de San Juan de Dios y sobre todo a salvaguardar el Santo Sepulcro que guarda los restos de San Juan de Dios, pues ya se ha encontrado en peligro en los siglos pasados: en el siglo XIX, en 1808, durante la Guerra de la Independencia, y en el siglo XX, con motivo de la Contienda Civil de 1936.

Prosiguió explicando que la Basílica es un monumento a la caridad, como el retablo mayor nos indica. Los Caballeros y Damas se comprometen a conservar este monumento, y -por lo tanto- a defender un valor estético concreto. Pero esto significa, simultáneamente, salvaguardar un valor ético, pues la Basílica es como un indicador que dirige nuestra mirada de lo estético a lo ético.
Y recalcó que de nada serviría a los Caballeros y Damas defender este monumento con su vida si al mismo tiempo no encarnan y defienden el valor ético de la caridad. De este modo, al defender un sólo valor, el Caballero se convierte en Educador de la Cultura, y por lo tanto, en un personaje contracultural, pues su modo de vida entra en contradicción con el predominio del absurdo como único valor social.

Fray Juan José Hernández expuso que vivimos en una sociedad donde cada vez priman menos los valores pero ciertamente esta decadencia va llegando a su fin. Habló del siglo XXI como el Siglo de la Espiritualidad, el Siglo del Espíritu. Continuó, exponiendo que la posmodernidad propone que todos los valores son iguales, todos dignos de respeto, lo que conduce en realidad a la propuesta de un único valor: lo absurdo; por ello, la posmodernidad ha dejado la sociedad sin valores. Y se está produciendo ya en el siglo XXI un cambio del pensamiento en la sociedad siguiendo la ley del péndulo. El siglo XXI no puede ser otra cosa que el resurgir del Espíritu.

Seguidamente, el Gran Maestre nos recordó el pasaje del Libro del Éxodo que cuenta la historia de Moisés y la Zarza que ardía sin consumirse. Cuando Moisés se acercó a contemplar aquel espectáculo maravilloso escuchó la voz de Dios ordenándole descalzarse y encomendándole la misión de liberar al pueblo de Israel de las manos opresoras de Faraón. Entonces mostró el paralelismo existente entre este texto y el espectáculo maravilloso que constituye la Basílica de San Juan de Dios para subrayar una vez más que de nada serviría este espléndido monumento si no nos llama a cada uno de nosotros a encarnar con nuestra vida el valor de la caridad.

Después de las palabras del Gran Maestre se presentaron a los principales miembros de la Junta Directiva de la Asociación que estaban allí presentes. Como Senescal, la Excma. Sra. Doña María del Carmen Maroto Vela; como Arcarius el Ilmo. Sr. Don José Blas Serrano García; como Vicesenescal el Ilmo. Sr. D. Valentín Pedrosa Rivas; como Vicecanciller el Ilmo. Sr. D. José Maldonado Martínez; como Mariscal, el Ilmo. Sr. D. Miguel Ángel León Casas; como Preceptor, el Ilmo. Sr. D. Felipe Pascual Torres.

Primero comenzó el acto de investidura de los Escuderos, de acuerdo con el protocolo establecido; fueron investidos:
Dom. Don Manuel Estévez Díaz, Licenciado en Ciencias de la Actividad Física del Deporte, acompañado de su padrino el Ilmo. Sr. D. Pedro José Maldonado Ortega.
Dom. Don Antonio Escobar Millán, Técnico Auxiliar Sanitario, acompañado de su padrino el Ilmo. Sr. D. Felipe Pascual Torres.
Dom. Doña Lucía Vélez González, Enfermera del Centro San Rafael de Granada, acompañada de su padrino el Ilmo. Sr. D. Juan Carlos Carrillo Santos.
Dom. Doña María Isabel Morell Vela, estudiante de farmacia, acompañada de su padrimo el Excmo. Sr. Fray Juan José Hernández Torres.
Dom. Don Pablo Gálvez Hernández, estudiante de Farmacia, acompañado de su padrino, el Ilmo. Sr. Don Gabriel Enrique Callejón Arriola.
Dom. Doña Pilar Herrera Montilla, Diplomada en Magisterio, Licenciada en Pedagogía y Coordinadora del Área de Voluntariado del Centro San Rafael de Granada, acompañada de su padrino, el Excmo. Sr. Fray Juan José Hernández Torres.
Dom. Carlos Juan López López, Traductor e Intérprete, acompañado de su padrino, el Ilmo. Sr. D. Pedro José Maldonado Ortega.
Posteriormente fueron investidos los Decuriones. El Prefecto interpeló a los postulantes si estaban dispuestos a ser Decuriones, profesar obediencia y aceptar el modo de vida de la Orden. Uno de los Decuriones postulantes leyó la profesión de fe en nombre de todos con la mano puesta sobre el Evangelio. Después de una pequeña oración, comenzó la investidura de los Decuriones mediante el rito del espaldarazo, donde se utiliza una espada que toca primero en el hombro derecho del Decurión arrodillado, luego en el hombro izquierdo y finalmente en la cabeza. Los Decuriones investidos fueron:

La Srta. Doña Isabel Fernández Chamorro, Diplomada en Enfermería, acompañada de su padrino, el Ilmo. Sr. Don Juan Carlos Carrillo Santos.

La Srta. María del Mar Agudo Aponte, Licenciada en Farmacia, acompañada de su padrino el Ilmo. Sr. D. Felipe Pascual Torres.

Finalizada la investidura de los grados menores de la orden, comenzó la investidura de los Caballeros. El Gran Maestre interpeló en general a los asistentes a poner alguna objeción a los aspirantes o guardar en adelante silencio. Ya que ninguno de los presentes opuso objeción alguna, se presentó a cada uno de los Caballeros leyendo sus respectivos currículos abreviados. Después de la Profesión de Fe, se realizó el ritual de Investidura y Espaldarazo, donde cada Caballero se postró de rodillas en un reclinatorio frente al Sagrario y manifestó su voluntad de ser nombrado Caballero del Santo Sepulcro y Basílica de San Juan de Dios. Aún de rodillas, se les impuso la Capa, la Muceta y la Venera de la Orden bendecida e, inmediatamente después, recibieron el espaldarazo con el Báculo de San Juan de Dios, recibiendo un golpe a la derecha y otro a la izquierda. Antes de levantarse cada Caballero besó la reliquia del Santo que está en el Báculo, recibió el Título que lo acredita como miembro de la Orden y volvió a su sitio.
En el momento de la Investidura cada Caballero estuvo acompañado por dos padrinos. Los Caballeros y Damas investidos junto con los nombres de sus padrinos fueron:

– Ilmo. Sr. Don Jesús López Morcillo, acompañado por sus padrinos, el Ilmo. Sr. Don José Maldonado Martínez, Caballero Fundador y el Ilmo. Sr. Don Felipe Pascual Torres.

– Ilmo. Sr. D. Carlos Jesús Ruiz Cosano, acompañado por sus padrinos el Ilmo. Sr. Don Federico Torres Casado y el Ilmo. Sr. Don Gonzalo Piédrola Angulo.

– Ilmo. Sr. Don Luis Carlos Dávila Ponce de León y Márquez, acompañado de sus padrinos, el Ilmo Sr. D. Carlos Gracián Alcaide y el Excmo. Sr. Gran Maestre y Caballero Fundador, Fray Juan José Hernández Torres.

– Ilmo. Sr. Don Luis Carlos Dávila Ponce de León Moreno, acompañado por sus padrinos el Ilmo. Sr. Don Carlos Gracián Alcaide y el Ilmo. Sr. Don Luis Carlos Dávila Ponce de León y Márquez.

Una vez terminada la Investidura se inició la procesión al Camarín donde se custodian los restos de San Juan de Dios. Llegados al Camarín y con las puertas del mismo abiertas, todos los Caballeros y Damas, situadas alrededor de la Urna con los restos del Santo, hicieron juramento ante las reliquias de San Juan de Dios. Iniciaron la procesión de vuelta mientras se escuchaba el Te Deum y todos los recién investidos volvieron a la Basílica, recibiendo, al pie de las gradas del presbiterio, el saludo litúrgico de los Caballeros que los habían apadrinado.

El Gran Maestre, con una bendición, concluyó la ceremonia.

Posteriormente, se tomó la ya tradicional fotografía de familia y tuvo lugar una animada copa de vino español a la que asistieron las personas recién investidas y sus familiares, así como los demás miembros de la Asociación.

Por Pedro José Maldonado Ortega. Yfo.
Caballero Cronista.

EN LA NOCHE DEL VIERNES 4 DE NOVIEMBRE, TRECE NUEVOS POSTULANTES-ASPIRANTES A CABALLEROS, DECURIONES Y ESCUDEROS DE LA ORDEN PARTICIPARON EN LA SOLEMNE VELA DEL SANTO SEPULCRO DE SAN JUAN DE DIOS, ACTO PRECEPTIVO PREVIO A LAS INVESTIDURAS DEL SÁBADO

En la Basílica de San Juan de Dios tuvo lugar en la noche del viernes 4 de noviembre de 2011 la Ceremonia de Vela del Santo Sepulcro de San Juan de Dios, solemne acto preceptivo para los Postulantes-Aspirantes a las Investiduras del día siguiente, sábado 5 de noviembre.
La Reflexión, Vela del Santo Sepulcro de San Juan de Dios y Adoración del Santísimo Sacramento fue presidida por Fray Juan José Hernández Torres, OH, Gran Maestre de la Orden y Rector de la Basílica.
Los trece nuevos Postulantes-Aspirantes de la Orden del Santo Sepulcro y Basílica de San Juan de Dios son:
Cuatro Caballeros don Jesús López Morcillo, don Luis Carlos Dávila Ponce de León y Márquez, don Luis Carlos Dávila Ponce de León y Moreno, y don José Carlos Ruiz Cosano.
Dos Decuriones por ascenso, doña María del Mar Agudo Aponte y doña Isabel Fernández Chamorro.
Y siete nuevos Escuderos, don Antonio Escobar Millán, don Pablo Gálvez Hernández, doña María Isabel Morell Estévez, don Manuel Estévez Díaz, doña Pilar Herrera Montilla, doña Lucía Vélez y don Juan López López.

DEUS CHARITAS EST

Crónica de la Solemne Ceremonia de Vela del Santo Sepulcro del día 4 de noviembre de 2011

Crónica de la ceremonia de Vela del Santo Sepulcro el día 4 de Noviembre de 2011.

Viernes, 4 Noviembre 2011, 21:00.-

Vela del Sepulcro de San Juan de Dios
En la noche del 4 de noviembre 2011 los Caballeros que iban a ser investidos, con sus capas pero sin mucetas, congregados junto a los Decuriones y Escuderos postulantes, en la sacristía de la Basílica de San Juan de Dios de Granada hicieron promesa de cumplir fielmente los estatutos de la asociación y guardar silencio en todo aquello que demandare el Gran Maestre. Los acompañaban un conjunto de Caballeros, además de un gran número de Decuriones y Escuderos.

Comenzó así la Solemne Vela del Santo Sepulcro de San Juan de Dios. Esta ceremonia es de carácter más íntimo que la Investidura, por lo que no pueden asistir invitados ni familiares; sólo asisten los postulantes de los distintos grados de la orden y aquellos miembros ya investidos que así lo deseen.
Se inició la entrada en la basílica precedida por la bandera de la Orden y la espada del Gran Maestre, seguida del resto de espadas, cruz, ciriales y Evangelios. Las armas eran portadas por los Decuriones de la Orden, como símbolo de protección del Sepulcro de San Juan de Dios.
Situados cada uno en su sitio en la Basílica comenzaron los ritos iniciáticos de la Vela, seguidos de una homilía que el Gran Maestre y también Rector de la Basílica de San Juan de Dios, dirigió a los allí presentes.
El Gran Maestre inició la homilía indicando el significado del acto de la Vela del Santo Sepulcro: la Vela del Santo Sepulcro es un momento íntimo donde los Caballeros que se van a investir toman conciencia de los fines de nuestra Orden y de la espiritualidad de San Juan De Dios.

Asimismo llamó la atención sobre lo que significa entrar a formar parte de esa Orden: pertenecer a una cultura en la que se defienden unos valores; los valores estéticos de la Basílica, del Camarín y del Sepulcro de San Juan de Dios.

Por eso, a la hora de formar parte de las filas de la Asociación, el Padre nos invitó a reflexionar sobre nuestros valores en el mundo en que vivimos: la característica primordial del mundo actual es la ausencia de valores pues todo es igual a su contrario; por tanto los Caballeros y Damas deben hacer una opción seria por los valores que se asientan en la Palabra de Dios. Cuando hacemos esa opción nos convertimos en educadores de la cultura desde nuestra propia cultura de institución. Y nos convertimos en educadores de valores porque “en un ambiente de confusión, nada se puede dar por seguro”, como decía Bertolt Brecht. Por eso, al profesar los valores de nuestra institución nos hacemos agentes contraculturales, es decir, agentes contra la cultura dominante en nuestro mundo, que es la ausencia de valores. Y cualquier persona que profese un valor en el mundo actual es contracultural. Esto será la base para afirmar un valor estético. Si no tenemos el coraje de ir contracorriente no podemos defender los valores estéticos, pues este valor estético que es la Basílica es un indicador de un valor ético.

Así, el Gran Maestre explicó el sentido estético del gran retablo barroco de la Basílica. En el retablo mayor, las dos estípites centrales forman con él una vela. Un símbolo de luz. En la base de la vela, el Santísimo Sacramento, el Amor. En el centro, en el centro del Camarín, los restos de San Juan de Dios, quien encarnó al Amor. En la llama, la Virgen Inmaculada, quien dio a luz al Amor.

Seguidamente el Padre Juan José nos pidió un sondeo de nuestra escala de valores. De esta forma, concluyó, “no se puede ser caballero si no se vive de valores, si no estamos dispuestos a defenderlos, a ser contraculturales”. Es entonces cuando seremos unos Caballeros defensores de una cultura de valores.

Nos invitó, pues, a la reflexión. A preguntarnos por los valores que rigen nuestra vida. A lo mejor nos hemos dejado llevar por la corriente social y hemos caido en la red de la cultura posmoderna, donde el único valor predominante es el absurdo. Salgamos de nuestro absurdo, en esta vía contracultural, para poder educar la cultura.

Así, dijo, podremos defender la Basílica de San Juan de Dios y ser dignos caballeros de San Juan de Dios.

Una vez terminada la homilía, el Gran Maestre tomó el juramento de silencio previo al acto de la Vela. De esta forma comenzó la procesión al Camarín donde Escuderos, Decuriones y Caballeros -cubierta la cabeza- iban precedidos por Cruz, ciriales y espadas.
En el Camarín -ante los restos de San Juan de Dios- el Gran Maestre procedió a la lectura de un fragmento de una carta del Padre de los Pobres, y comenzó el rito de la Vela e iniciación de los postulantes.
A continuación, Fray Juan José nos recordó que la salvaguarda del Santo Sepulcro es necesaria por si llegara el caso, ya que no sería la primera vez en la historia que los restos de San Juan de Dios han tenido que salir de la Basílica por diversas contiendas y altercados.

Un rato después, comenzó la bajada del Camarín de igual modo a como se había producido su subida y una vez en la Basílica, se celebró la Exposición del Santísimo, seguida de oración silenciosa y privada ante Jesús Sacramentado, mientras los miembros de la Orden estaban allí postrados.

Para finalizar Fray Juan José impartió la bendición a los allí presentes y terminó la ceremonia de Vela del Sepulcro de San Juan de Dios.

Los postulantes que asistieron a la Solemne Ceremonia de Vela del Santo Sepulcro fueron los siguientes:

Caballeros Numerarios
Don Jesús López Morcillo.
Don Luis Carlos Dávila Ponce de León y Márquez.
Don Luis Carlos Dávila Ponce de León Moreno.
Don Carlos Jesús Ruiz Cosano.

Grados Menores: Decuriones y Escuderos:

Decuriones
Doña María del Mar Agudo Aponte (De Ascenso).
Doña Isabel Fernández Chamorro (De Ascenso).

Escuderos
Dom Antonio Escobar Millán.
Dom Pablo Gálvez Hernández.
Dom María Isabel Morell Vela.
Dom Manuel Estévez Díaz.
Dom Pilar Herrera Montilla.
Dom Lucía Vélez González.
Dom Carlos Juan López López.

Por Pedro José Maldonado Ortega, Caballero Cronista. Yfo

SOLEMNE INVESTIDURA DE CABALLEROS, DAMAS, DECURIONES Y ESCUDEROS

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El próximo día 5 de Noviembre, sábado, a las 20.00 horas, en la Basílica de San Juan de Dios tendrá lugar la solemne ceremonia de Investidura de Caballeros, Damas y Grados Menores de la Orden del Santo Sepulcro y Basílica de San Juan de Dios.

A tan solemne y jubiloso acto asistirán todos los miembros profesos de la Orden junto a los nuevos hermanos que han de investirse, así como sus familiares, allegados y demás invitados.

En la víspera, viernes día 4, a las 20.30 horas, los Caballeros y Damas que se hayan de investir al día siguiente velarán el Santo Sepulcro de San Juan de Dios acompañados por el resto de hermanos de la Orden. La oración y la interiorización del compromiso son el basamento de este ancestral rito privado de la Caballería.

A la Ceremonia de Investidura seguirá un ágape para el encuentro de todos los asistentes en las dependencias del Hospital de San Rafael.

DEUS CHARITAS EST

Según informa Víctor Manuel Carmona desde la Cancillería de Decuriones y Escuderos de la Orden, el miércoles 19 de Octubre a las 21 horas habrá Capítulo de Decuriones y Escuderos

Según informa Víctor Manuel Carmona desde la Cancillería de Decuriones y Escuderos de la Orden, el miércoles 19 de Octubre a las 21 horas habrá Capítulo de Decuriones y Escuderos.

Se están celebrando los Cultos en honor a San Rafael Arcángel en la Basílica.

DEUS CHARITAS EST

Carta de la Hermandad del Arcángel San Rafael, invitando a la Orden de Caballeros, Damas, Decuriones y Escuderos a los actos programados con motivo de la Festividad de San Rafael Arcángel: Novena, Procesión y Función Principal, del 15 al 24 de octubre de 2011, en la Basílica de San Juan de Dios

Se ha recibido carta de la Hermandad del Arcángel San Rafael, invitando a la Orden de Caballeros, Damas, Decuriones y Escuderos de San Juan de Dios a los actos programados con motivo de la Festividad de San Rafael Arcángel: Novena, Procesión y Función Principal.
Los Miembros de la Orden que participen en la Procesión o en la Función Principal deben procurar comunicarlo a la Secretaríaa de la Hermandad de San Rafael para las peceptivas cuestiones de protocolo y reserva de asientos.

José Maldonado, Yfo
Vicesecretario la Orden de Caballeros, Damas, Decuriones y Escuderos del Santo Sepulcro y Basílica de San Juan de Dios

DESUS CHARITAS EST

Granada 12 de octubre de 2011

Ilmo. Sr. D. Andrés Tortosa Muñoz
Secretario de la Orden de Caballeros y Damas del Santo Sepulcro
de San Juan de Dios.

Me es grato ponerme en comunicación con VI., para invitarle a VI., y al resto de los componentes de la Orden de Caballeros y Damas del Santo Sepulcro de San Juan de Dios, a los actos programados con motivo de la Novena, Procesión y Función Principal de la Pontificia y Real Hermandad de Arcángel San Rafael, Hermano Mayor de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.

En la reunión ordinaria celebrada el día 11 de octubre de 2011 se acuerda:

1º.- Invitar a dicha Orden de Caballeros y Damas para participar en todos los actos programados para la festividad del Arcángel San Rafael, y que son:

• Novena, desde el 15 al 23 de octubre de 2011. Su horario es el siguiente: 19,30 celebración de la Santa Misa y a las 20 horas Ejercicio de la Novena.
• Procesión, el día 23 de Octubre, desde las 16 horas hasta las 20,30 horas, y a la celebración de la Novena y la Santa Misa, una vez que entre la Sagrada Imagen del Santo Arcángel en la Basílica.
• Función Principal, el día 24 de octubre a las 20 horas, con el reparto de las tradicionales rosquillas.

2º.- Reservar asientos en la Basílica para los miembros de la Orden de Caballeros que asistan a la Función Principal. Por lo que sería conveniente que nos indicaran el número de asistentes, por cuestiones de protocolo.

3º.- Los Caballeros y Damas que vayan a la Procesión deberán ir vestidos de uniforme, reducción de la venera en la solapa del mismo y guantes blancos en la mano.

Reciban un cordial saludo de:

Manuel García Plazas Yfo
Secretario

DESUS CHARITAS EST

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La Solemne Ceremonia de las próximas Investiduras tendrá lugar (D.m.) el sábado 5 de Noviembre, siendo el viernes 4 la Vela del Santo Sepulcro de San Juan de Dios.
Se están preparando, por ahora, para esta grata ocasión seis nuevos aspirantes a Caballeros y Damas y varios a Grados Menores de la Orden.
Según ha informado el Caballero Fundador y Vicesecretario de la Orden y Asociación, don José Maldonado.

DEUS CHARITAS EST