Luz del mundo
La Basílica de la Inmaculada Concepción y de San Juan de Dios acogió entre sus muros el pasado 7 de febrero de la celebración de una nueva investidura de los Caballeros que velan por el Santo Sepulcro del copatrón de Granada. Una ceremonia que con gran recogimiento y solemnidad daba la bienvenida a los nuevos miembros.
El Gran Maestre de la Orden mostró la satisfacción por el compromiso de los candidatos a la investidura, a los que alentó durante una pequeña exhortación al inicio de la ceremonia. Se destacó que el verdadero crecimiento personal no nace del egoísmo ni del simple deseo de tener más, sino del trabajo constante por construirse a uno mismo. Crecer es mirarse con honestidad, esforzarse por mejorar y, al mismo tiempo, aprender a cuidar de los demás. No se trata solo de avanzar individualmente, sino de hacerlo con responsabilidad y respeto hacia quienes nos rodean.
Trabajar en nuestra propia persona es el primer paso para llegar a ser hombres y mujeres dignos, capaces de vivir con serenidad interior. Cuando la casa interior está en calma, citando a Santa Teresa de Jesús; es posible salir al encuentro del mundo y optar libremente por valores firmes, valores que no pueden ser otros que aquellos inspirados en el Evangelio: la justicia, la humildad, la verdad y, sobre todo, la caridad.
La sabiduría de la vida —la auténtica “sal de la vida”— consiste en aprender a ser felices y en hacer felices a los demás. Esta felicidad no se impone ni se compra; se construye desde una vida coherente, guiada por valores y no por apariencias. Por eso, no podemos abusar de la religión ni utilizarla como excusa o instrumento de poder. En el momento en que se desvirtúa, se daña la vida misma. No se trata de ser meramente religiosos, sino de vivir desde una opción clara por unos valores humanos y espirituales.
La caridad se presenta así como el eje fundamental de toda acción, tal como lo enseñó nuestro fundador. Mantener vivo este espíritu implica también cuidar el templo y su estructura, no solo como espacio físico, sino como lugar de encuentro, donde el arte y la cultura se difunden al servicio de la dignidad humana y del bien común.
Tras este primer saludo de parte del Gran Maestre, comenzó el momento más solemne de la investidura. El Maestro de Ceremonias llamo a los pies del Altar a los nuevos caballeros que serían investidos, recibiendo su titulo y el espaldarazo:
- Ilustrísimo Señor Don Francisco Javier Gascon y Vera
- Ilustrísimo Señor Don Juan Luis Espigares de la Higuera,
- Ilustrísimo Señor Don Joaquín Sánchez Gila
- Ilustrísimo Señor Don César Delgado Ceballos
Durante el desarrolló del acto se confirió el grado de Decurión de ascenso al Escudero. Sr. D. Antonio Escobar Millán y se acogió en la Orden a Dña Mar Ropero Sánchez y Doña Desiree de la Paz Martínez con el rango de escuderas.





