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Solemnidad de San Juan de Dios

La Basílica granadina se volvió a convertir en el corazón espiritual de la ciudad un 8 de marzo, con motivo de la festividad de San Juan de Dios, copatrón de la ciudad y padre de la Caridad. Un momento de significativa tradición y devoción, donde las puertas del camarín estuvieron abiertas a fieles y devotos durante toda la jornada.

Por la tarde, tuvo lugar la solemene Eucaristía presidida por el Excmo y Rvdmo D. José María Gil Tamayo, Arzobispo de Granada, acompañado de autoridades y representantes de la ciudad. Al final de la Eucaristía se procedió a rito litúrgico de la clausura del Año Jubilar Hospitalario, con el cierre de las puertas del Camarín, que finaliza simbólica la conmemoración del 475º aniversario del retorno a la casa del Padre de San Juan de Dios.

 

Homilía

Homilía de D. José María Gil Tamayo, arzobispo de Granada, en la Eucaristía celebrada en la basílica de san Juan de Dios, en la fiesta litúrgica del santo copatrono de Granada, san Juan de Dios, el 8 de marzo de 2026.

Querido padre Juan José, querido paisano y condiscípulo (es de mi curso en el seminario, aunque lo ficharon en Granada y aquí está);
querida comunidad, hermanos de San Juan de Dios;
queridos sacerdotes concelebrantes;
queridas damas y caballeros de San Juan de Dios;
queridas autoridades;
queridos amigos, hermanos y hermanas:

Nos reúne en este día este homenaje de la Iglesia de Granada a este santo tan significativo, tan importante para nosotros, a este modelo y protector de nuestra ciudad. Pero, los santos son los amigos de Dios y son nuestros amigos. Aprendemos de su vida y, sobre todo, de su testimonio y los tenemos por intercesores, para que intercedan hasta el Señor por nosotros. Pero son modelo.

Y qué puede enseñarnos Juan Ciudad, este loco de Dios, este loco que anduvo por nuestras calles conocidas para nosotros; este loco que pedía en la puerta del Sagrario; este loco de Dios que vendía la poca leña que recogía para socorrer a los ancianos, a los enfermos especialmente, para ir derramando, como nos dice la liturgia, la misericordia de Dios, hecha obra de caridad concreta, de estilo inteligente, hasta transformar con su Orden el sistema hospitalario. ¿Qué nos enseña este loco de Dios? Nos enseña, sobre todo, que el amor de Dios es inseparable del amor al prójimo, que el amor al prójimo testifica y manifiesta el amor a Dios. Esa unidad del mandamiento nuevo de Jesús, que incorpora también el mandamiento central del pueblo de Israel, Shema Israel: “El Señor es solamente uno. Amarás al Señor con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas”. Y Jesús señala “y al prójimo como a ti mismo”. Es más, Jesús nos señala que “os améis los unos a los otros como Yo los he amado”.

Y en el amor no hay término medio. Dicen los moralistas que la virtud está en el medio, no en la medianía, no en la mediocridad, sino en el medio. Sin pasarse y sin quedarse corto. Pero eso para un cristiano no sirve plenamente. Porque en el amor tenemos que excedernos. Y es lo que hizo Juan de Dios. Este hombre que llega a Granada buscándose la vida después de un recorrido realmente de aventuras. Este hombre que había servido en los Tercios, que había sido pastor, que había llegado desde Galicia a la vuelta del cerco de Viena, que llega y que baja por Sevilla hasta Gibraltar, y de Gibraltar a Ceuta, y llega a Granada y abre una librería y tiene ese fracaso junto a la puerta de Elvira. Este Juan -Juan Ciudad- que oye a otro de los grandes santos, a san Juan de Ávila; que oye su sermón en aquel mes de marzo, y oye en el campo de los mártires al patrón del clero español, al Doctor de la Iglesia, y oye que Dios le toca el corazón, hasta el punto de enloquecer. Un loco de amor, un loco de Dios.

Podemos decir que esto se ha puesto tan alto el listón que nos es imposible. Pero el Señor nos muestra en la locura, en la grandeza, en el extremo, en la radicalidad, en la fortaleza de este hombre, un ejemplo a seguir. Pero no un ejemplo que se nos queda en el pasado, en una época de carencias, de miseria, a pesar de la grandeza del imperio, sino que nos muestra un deber permanente para el cristiano. Algo de lo que el Señor nos va a examinar. “Venid benditos de mi Padre. Heredad el Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo, porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui peregrino y me acogisteis, enfermo y en la cárcel y me visitasteis”. “¿Cuándo lo hicimos, Señor? Cuando lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis”.

Y ese es el examen final de la vida, queridos amigos. No nos va a mirar el carnet de identidad. No nos va a mirar nuestros títulos. No nos va a mirar la cuenta corriente. No nos va a mirar los papeles de la notaría. No nos va a mirar los aboringos. Nos va a mirar el amor que hayamos puesto en nuestra vida. Ese es el activo de Dios. Ese es lo que Dios va a esperar de nosotros.

Queridos amigos, le hemos pedido al Señor, precisamente, que ejercitemos las obras de misericordia, acordaros. En el Catecismo decíamos que hay “corporales y espirituales”. Esas obras de misericordia que nos recordó el Papa Francisco precisamente en el Año de la misericordia y nos ha dicho esa oración colecta que nos ha puesto a san Juan de Dios como intercesor, que aprendamos de él, porque él se despidió, en él la misericordia de Dios se manifestó en el amor a los enfermos y a los pobres. Y amor a los enfermos y a los pobres lo necesitamos hoy, porque la enfermedad forma parte de la vida humana. No queremos ver el dolor. Ocultamos el dolor y no tengamos la muerte. Nos parece cosa de lejanía, nos parece cosa de ciencia ficción o de película. Y el amor nos ha de llevar a abrir los ojos del corazón y descubrir a nuestro alrededor, como Juan de Ciudad, como Juan de Dios, como Juan de Granada, descubrir las deficiencias, las miserias, las carencias de nuestros hermanos. Un amor que para Juan de Dios no es algo teórico, que es fácil teorizar. Incluso, hemos devaluado la palabra amor: se le llama amor a cualquier cosa. Y hemos devaluado incluso la palabra caridad, como si fuera dar ropa usada o lo que nos sobra, o ponerlo sensible. Lo hemos cambiado por la palabra solidaridad.

Juan de Dios no vivió la caridad de Cristo, no amó con el amor de Cristo una temporada; no habló y no vivió la caridad sólo en tiempo de Navidad, en que se enternece el corazón y que concluye el día de Reyes, sino que ese amor lo vio concreto en quienes más lo necesitaban.

Nuestro mundo, queridos hermanos, dicen los sociólogos, dicen los especialistas, y a poco que abramos los ojos lo percibimos, este mundo y esta sociedad postmoderna ha perdido el sentido de las referencias sociales. Vivimos un profundo individualismo, un porcentaje alto de personas viven solas, ya por opción de vida. Se han perdido las referencias en la familia. Lo decía un filósofo, Julián Marías, “cuando sólo se tiene un hijo, ¿qué experiencia de fraternidad va a haber?”. O cuando no se tienen, cuando los abuelos han sido perdidos del horizonte y los ancianos son relegados, cuando los espacios arquitectónicos en las viviendas son inaccesibles, no hay espacio para los ancianos, para los abuelos. En un mundo así, en un mundo de apartamento, en un mundo de vivienda solitaria, son expresiones físicas del concepto de sentido social y de compromiso social de las personas. Un individualismo, que obedece a un materialismo de “comamos y bebamos, que mañana moriremos” y que lo que hay, no pueden venir otros, que tenemos que repartirlo entre los que estamos, generando egoísmos colectivos, frutos de un individualismo personal.

Y entonces, el mensaje de Juan de Dios se hace grandemente actual. El mensaje de Juan de Dios es un legado para Granada, es un legado, es un estilo, es una manera de ser, es una apertura al otro, es un salir a dar la mano a quien lo necesita, y no conformarnos con encerrarnos en nosotros mismos, en un bienestar egoísta. Claro que hay gente que tenemos que incorporar a un bienestar, y también en nuestra ciudad, superando las brechas que todavía existen. Pero ese amor hemos de descifrarlo y hemos de concretarlo, hemos de conjugarlo en lo concreto, en la familia. Hemos de concretarlo en los más necesitados a nuestro alrededor, en nuestra ciudad.

Hemos de concretarlo en un estilo de vida que nos lleve a no considerar, a pesar del ambiente social y político, como adversarios, ni tan siquiera como compañeros de destino, sino como hermanos, en un mundo de divisiones y de guerras, por intereses, en un mundo donde las ideologías se imponen, son por encima del respeto a los derechos fundamentales de la persona y del orden internacional.

Queridos amigos, como veis, Juan de Dios no está ocioso, Juan de Dios no podemos encerrarlo en su urna o en una vitrina, Juan de Dios no es alguien del pasado, es un ejemplo vivo del testimonio de Cristo. Y esto vale para nuestra vida, vale para la familia, vale para los amigos, vale para romper las divisiones cercanas que tengamos, sean familiares, sean sociales, sean laborales, para que generemos en torno a nosotros una civilización del amor como nos pedía el Papa san Juan Pablo II. Para que generemos en torno a nosotros un mundo mejor.

En definitiva, para que anticipemos, como él hizo con la caridad de Cristo, el Reino de Dios. Para tantas personas que sintieron en su cercanía, en su obra, como siguen haciendo los hermanos de San Juan de Dios, la cercanía de esa Iglesia samaritana que como Cristo, que es el buen samaritano, sale al paso de cada uno de nosotros y como nos dice la liturgia, se acerca a todo hombre que sufre en su cuerpo, en su espíritu y cura sus heridas con el aceite del consuelo y el vino de la esperanza. Pues que así hagamos nosotros.

Que nuestra devoción a san Juan de Dios pase de nuestra cabeza y de nuestro corazón, de nuestros sentimientos y emociones a nuestro compromiso y a nuestras obras, porque, no lo olvidemos, el examen más importante de nuestra vida, el que es ya para siempre, va a consistir en esto y el Señor nos ha pasado las preguntas, el temario, y nos juzgará con misericordia, pero, al mismo tiempo, nos juzgará de amor.

Que la Virgen, Madre de Dios y Madre nuestra, Madre de Misericordia, nos ayude a querer con el cariño, con el amor de Dios, que, como dice la segunda lectura que se proclama en este domingo tercero de Cuaresma, de San Pablo de los Romanos, nos dice que “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado”.

Juan de Dios estaba lleno de ese Espíritu de Dios, la tercera persona de la Trinidad.

Así sea.

+ José María Gil Tamayo
Arzobispo de Granada

8 de marzo de 2026
Basílica de San Juan de Dios (Granada)

Celebraciones Apertura Año Santo

Tras la celebración de la última Junta Directiva de la Orden de Caballeros del Santo Sepulcro y Real Basílica de San Juan de Dios, compartimos algunas informaciones de interés para los miembros de la Orden de cara a la festividad de San Juan de Dios y el inicio del Jubileo Hospitalario:
1. Jubileo Hospitalario de la Esperanza: Este año 2025 se conmemora el 475 aniversario de la muerte de San Juan de Dios (1495-1550) y por este motivo la Santa Sede ha concedido la celebración de Año Jubilar, siendo la Basílica de San Juan de Dios de Granada, el lugar donde descansas sus restos, sitio oficial de culto.
2. Celebraciones de apertura del Jubileo: 

Inicio de la Novena en la Basílica:
27 de marzo al 4 de febrero – 19:30h

Triduo en la Catedral de Granada:
Miércoles 5 de marzo, 20:30h
Jueves 6 de marzo, 19:30h
Viernes 7 de marzo, 19:30h

Traslado de las reliquias de San Juan de Dios a la Catedral:
Miércoles, 5 de marzo, 18:00h.

Procesión de las reliquias desde la Catedral a la Basílica de San Juan de Dios:
Viernes, 7 de marzo.

Solemnidad de San Juan de Dios: Apertura oficial del Año Jubilar y celebración Eucarística presidida por el Excmo. y Rvdmo. Mons. D. José María Gil Tamayo, Arzobispo de Granada
Sábado 8 de marzo, 20:00h

3.Convocatoria para los Caballeros del Santo Sepulcro de San Juan de Dios
Día: Miércoles 5 de marzo – Traslado a la S.I.C. y Cultos
Día: Viernes 7 de marzo – Cultos en la S.I.C. y Procesión de San Juan de Dios
Día: Sábado 8 de marzo – Vela a San Juan de Dios (todo el día) y Apertura del Jubileo
Vestimenta intra ecclesiam (guantes blancos):
Escuderos: muceta
Decuriones: capa y muceta
Caballeros y Damas: Uniforme, Venera, capa y muceta

San Rafael 2024

Este domingo 20 de octubre, con motivo de la salida procesional de San Rafael desde la Basílica de San Juan de Dios, la Agrupación Musical Dulce Nombre de Jesús de Granada celebrará una Jornada de Puertas Abiertas como parte de los actos de su XXX Aniversario. Se espera que más de 250 músicos de diferentes formaciones musicales se unan a esta procesión, en un despliegue sin precedentes que recorrerá las calles de la ciudad.

La procesión, que se desarrollará desde las 17:00 hasta las 20:00 horas, recorrerá un itinerario que incluirá las calles San Juan de Dios, Lavadero de la Cruz, Boquerón, Plaza del Boquerón, Arandas, San Jerónimo, Plaza de la Universidad, Escuelas, Málaga, Duquesa, Gran Capitán y el regreso a San Juan de Dios. El recorrido permitirá a los vecinos disfrutar de un espectáculo musical único, acompañado del arte visual propio de la procesión.

CULTOS

Se desarrollaran a las 19:30h en la Basílica, durante los días 21, 22 y 23.

Corresponde la asistencia a los Caballeros y Damas del Santo Sepulcro el día 22. Asistencia con VESTIMENTA INTRA ECLESIAM.

FUNCIÓN PRINCIPAL:

Día 24 de Octubre a las 20 h. en la Basílica. Reparto de las tradicionales “rosquillas” al finalizar la ceremonia.

 

Hermandad de la Lanzada

El pasado Martes Santo una representación de la Hermandad de San Juan de Dios y de San Rafael, miembros de la Orden de Caballeros del Santo Sepulcro de San Juan de Dios visitaron a la Hermandad Sacramental de la Sagrada Lanzada de Granada, cofradía vinculada a San Juan de Dios, para desear una buena Estación de Penitencia.
Como señal de esta unión, la candelería del paso de palio de María Santísima de la Caridad lleva el escudo de la Orden Hospitalaria. Además la Ntra Sra. de la Caridad porta la medalla de Hermandad de San Juan de Dios y en su mano derecha el emblema de la Basílica y una replica del bastón de la reliquia.

Hermandad de los Ferroviarios en la Basílica

En la tarde del Viernes Santo durante el recorrido de la Estación de Penitencia de la Hermandad Ferroviarios las puertas de la Real Basílica de San Juan de Dios se abrieron para recibir a esta cofradía vinculada a la Orden Hospitalaria y al Copatrón de Granada.

El Señor de Granada

El pasado Lunes Santo Cofradia Rescate Granada, Hermandad Vinculada con la Orden de San Juan de Dios hubiera realizado su Estación de Penitencia que fue cancelada por causas climatológicas. “El Señor de Granada”, porta en la capilla frontal superior del paso una Reliquia “ex ossibus” de San Juan de Dios. Por este motivo el Gran Maestre sale todos los años en la Estación de Penitencia desde la Parroquia de Santa María Magdalena hasta la Catedral granadina.
Este año, por la lluvia, concelebró la Misa Estacional dentro de la Parroquia de la Magdalena con los Copárrocos Diocesanos y el Superior de la Orden Trinitaria en Granada.
Durante la mañana representantes de la Orden del Santo Escapulario de San Juan de Dios y San Rafael, ambos Caballeros de San Juan de Dios, fueron a llevarle los tradicionales claveles rojos.

Procesión del Santo Entierro 2024

En el día de ayer, una delegación de la Orden de Caballeros del Santo Sepulcro de San Juan de Dios participó en la solemne procesión del Santo Entierro de Hermandad Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad de Granada desde la Parroquia de san Gil y santa Ana de Granada

 

Procesión de San Juan de Dios

Como viene a ser tradicional, un año más, la imagen de San Juan de Dios recorrerá las calles de la ciudad nazarí con motivo de su festividad el 8 de marzo. La Hermandad de San Juan de Dios ha hecho público el cartel que anuncia la procesión por las calles del centro de la ciudad y del entorno de la Basílica.

La procesión tendrá lugar el próximo sábado 2 de marzo, a las 16:30h de la tarde, con el siguiente itinerario: San Juan de Dios · Lavadero de la Cruz · Plaza Boquerón · Azacayas · Gran Vía · Reyes Católicos · Mesones · Marqués de Gerona  · Plaza Pasiegas · Pie de la Torre · San Jerónimo · Basílica San Juan de Dios

 

El Arcángel San Rafael y San Juan de Dios

El 4 de mayo de 1784, Benedicto XIV, con el Breve “Emanavit” aprobó y confirmó la petición de la Orden Hospitalaria de hermanos de San Juan de Dios de tener a San Rafael Arcángel como ‘Coprotector Principal de la Orden’.
La tradición de la Orden Hospitalaria recuerda la presencia del Arcángel San Rafael junto al Fundador San Juan de Dios y la ayuda que le prestó durante su vida en la cura y alivio de los pobres y enfermos, como signo de que la misión de curar y asistir a los pobres, los enfermos y los necesitados, es una obra agradable al Señor.
¿Conoces algunas de estas historias?

San Juan de Dios era muy devoto de san Rafael. Una noche faltó el agua en la fuente para el servicio y fue de madrugada a la plaza de Bib-Rambla con dos cántaros y tardó en volver por hallarse bastante lejos. Cuando regresó al hospital, halló en la cocina fregados los platos; el pan y todo preparado, las camas hechas, las salas barridas y todo en orden. Preguntó, extrañado, a los enfermos quién había hecho en su ausencia los trabajos y todos le respondieron que él mismo.

– No puede ser que sea yo, cuando he estado lejos de aquí. Insistieron en que había sido él, pues le vieron como todos los días, realizando
los servicios.

Entonces, lleno de alegría, exclamó:

– En verdad, hermanos, mucho quiere Dios a sus pobres, pues envía ángeles quelos sirvan. Y pensó que el arcángel san Rafael, tomando su figura, había
realizado los trabajos.

 

Una noche muy fría y lluviosa, encontró el siervo de Dios, al salir de la calle
Zacatín, un pobre aterido que pedía socorro. Juan le dijo: – Venid conmigo, hermano, a nuestro hospital y pasaréis la noche al abrigo. El pobre le dijo que estaba inválido y sin fuerzas para sostenerse en pie. Y cargándolo sobre un hombro y sobre el otro la capacha y las ollas con las viandas recogidas, empezó a caminar con prisa, llevado de las fuerzas del espíritu más que de las de su cuerpo, debilitado por ayunos y trabajos. La carga era superior a su humanas fuerzas y Juan cayó con sus limosnas y su pobre a la entrada de la calle de los Gomérez. Al tratar de colocar de nuevo sobre su hombro al pobre, un joven muy hermoso le ayudó y tomándole de la mano, en ademán de acompañarle, le dijo:

– Hermano Juan, Dios me envía para que te ayude en tu ministerio y para que sepas cuán acepto le es; sabe que todo lo que haces por Él tengo a mi cargo
escribirlo en un libro.

Juan le preguntó quién era y respondió:

– Soy el arcángel Rafael, destinado por Dios para ser tu compañero, guarda tuya y de todos tus hermanos.

 

Una tarde, en su hospital de Granada, a la hora de cenar, se dio cuenta san Juan de Dios que iba a faltar el pan. Rezó a Dios y, a los pocos minutos, se presentó un joven en la puerta de la enfermería. Nuestro santo reconoció a su amigo y protector san Rafael y dijo a los enfermos: “Ánimo, hermanos, que los ángeles de Dios vienen a servirlos”. El arcángel se acercó a Juan y con una gran familiaridad dijo: “Hermano mío, nosotros formamos una sola Orden, porque hay hombres que bajo un pobre vestido son iguales a los ángeles. Tomad el pan que el cielo os envía”. Y desapareció dejando a Juan y a los pobres, llenos de consolación y de alegría espiritual.
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Otro día, llegaba la hora de la comida, no tenía ni un pedazo de pan que dar a sus pobres. Sin embargo, cogió la cesta y salió muy confiado en que había de encontrar lo necesario. Al atravesar una calle, vio venir hacia él un hombre a caballo, que le ofreció mayor cantidad de pan de la que precisaba, desapareciendo en seguida. Juan de Dios, regresó bendiciendo al Señor y él y cuantos presenciaron el hecho, juzgaron que esta generosidad fue debida a un ángel aparecido en figura humana.

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Una víspera de Navidad se le informó que no quedaba combustible para la cocina. En compañía de dos hermanos, fue al bosque y comenzó a cortar leña. Aunque se esforzaban mucho, era larga la tarea y se echaba encima la noche. Entonces, se presentaron dos hombres vigorosos que, en menos de una hora, derribaron árboles y cortaron en trozos las ramas, formando haces en cantidad para varias carretas. Los dos religiosos dijeron a Juan: “Si hubiera aquí un carro, podríamos llevar leña para mucho tiempo”. El santo no contestó, pero sonreía misteriosamente. – Hijos, no tengáis pena, nosotros que la hemos cortado la llevaremos, contestaron los leñadores celestes.

Se hizo la noche muy oscura y para que no se extraviaran o rodaran por algún precipicio, dos luminosos hachones, llevados por manos invisibles, iluminaron el camino a Juan y sus discípulos. Pero su admiración llegó al colmo, cuando, al entrar en el patio del hospital, encontraron colocada toda la leña que vieron cortada en el monte.

 

Estando gravemente enfermo en su última enfermedad, recibió una noche la visita del arcángel san Rafael, que le animó y le reveló el día de su muerte. Estando moribundo, dijo a los que estaban a su lado: Esta noche pasada el arcángel san Rafael me ha visitado, dándome la seguridad de que el Señor me hará la misericordia de llamarme a su lado. Después que me dieron la comunión, la Santísima Virgen, san Rafael y san Juan Evangelista, me han favorecido con su presencia, prometiéndome que serían los protectores de la Obra que yo he comenzado.

Procesión de San Rafael 2023

Procesión del Glorioso Arcángel San Rafael, por las calles de Granada, sábado 21 de Octubre de 2023.

El Arcángel San Rafael (‘Medicina de Dios’), es uno de los siete Arcángeles que están ante el Trono de Dios (Tob 12,15; cf Ap 8,2), acompaña y defiende a Tobías en su viaje y cura a su padre ciego.

La Iglesia, peregrina en la tierra, se asocia a los Coros de los Ángeles, especialmente en la Liturgia Eucarística, que en la Jerusalén Celestial cantaban la Gloria de Dios (cfr Ap 3,11-14; Conc. Vat. II, Constitución sobre la Sagrada Liturgia, Sacrosanctum Concilium”, 8)

La tradición de la Orden Hospitalaria recuerda la presencia del Arcángel San Rafael junto al Fundador San Juan de Dios y la ayuda que le prestó durante su vida en la cura y alivio de los pobres y enfermos, como signo de que la misión de curar y asistir a los pobres, los enfermos y los necesitados, es una obra agradable al Señor.

El 4 de mayo de 1784, Benedicto XIV, con el Breve “Emanavit” aprobó y confirmó la petición de la Orden Hospitalaria de hermanos de San Juan de Dios de tener a San Rafael Arcángel como ‘Coprotector Principal de la Orden’.

El Rector de la Basílica de San Juan de Dios y Gran Maestre de la Orden de Caballeros, Damas y Grados Menores, Fray Juan José Hernández, OH, presidió el Solemne Cortejo Procesional en Honor del Glorioso Arcángel San Rafael en la tarde del sábado 21 de octubre de 2023 por las calles de Granada, con la artística talla de Bernardo de Mora de 1679 (siglo XVII).

Algunos Caballeros y Damas de San Juan de Dios acompañaron la Devota Procesión portando las reproducciones del Bastón de San Juan de Dios, como miembros de la Hermandad del Santo Escapulario San Juan de Dios y de la del Arcángel San Rafael.