CAPITULO VIII
GRANADA (1538)
Comienza aquí una etapa nueva, podemos decir que el paso de Juan Ciudad a Juan de Dios, es el período crucial de su vida, en el que se forjará su santidad y por tanto el período que más nos interesa.
Desde ahora todo va a cambiar en la vida de Juan. Se van perfilando en su espíritu nuevas formas de ser, pensar y obrar porque hasta ahora, el ambiente en el que ha vivido, sólo le ha proporcionado una experiencia mundana viviendo en la vanidad, pero hay en él una materia prima, un substrato natural que le servirá de base para toda su ingente obra de caridad. Tiene una humildad de signo natural, deseo de hacer el bien, le preocupa la desgracia del hombre y la gracia de Dios.

