CAPITULO XVII
UNA CAPACHA Y DOS OLLAS ATADAS A UN CORDEL. “LA BENDITA LIMOSNA” Dejen que les cuente una anécdota personal que no tiene que ver estrictamente con la vida del Santo: Tengo en mi despacho una pequeña caja roja, a la que le tengo verdadero respeto. En ella deposito las limosnas que me da la gente […]
