CAPITULO XXX
EL TESTAMENTO, A CADA UNO LO SUYO Llegó Juan de Dios al Hospital, muerto de frío, con fiebre, consciente que se acercaba su fin, se esforzó todo lo que pudo y buscó un escribano y un libro y se fue por la ciudad, de casa en casa de todos los que recordaba que debía algo, […]
