CAPITULO XIX
LA PASIÓN POR EL HOMBRE CURA EL PECADO
La vivencia teologal del misterio de la Cruz, abarca todos los campos de la vida teologal y de la santidad, y las varias formas de su vivencia no son más que ramificaciones. Se vive en la comunión con Dios, en el trabajo por anunciar el Reino de Dios, en la existencia humana que caracteriza la vida de gracia.
